A la muerte de las mariposas
**ALERTA DE SPOILERS**
Una vez más me dejé sorprender por la animación japonesa y no salí decepcionada. Éste fue el turno de Kimetsu no Yaiba. Su animación, su trabajo simple pero estructurado y sus personajes cautivaron mi atención.La inocencia, expresada en Tanjiro, la depresión, reflejada en Giyuu, el miedo, encarnado en Muzan, o la ira, hermosamente expresada en Shinobu, me permitieron acercame un poco más a sentimientos que queremos olvidar, pero que finalmente se esconden tras el horizonte humano.
Recuerdo llorar al entender el silencio de Giyuu Tomioka; el deseo de morir por sentirse incapaz, inútil, débil e insuficiente fue algo que me reflejó la tristeza con la que he cargado durante años. Entendí no solamente mi dolor, también ví en esas palabras mi pasado, mi presente y el dolor de quienes espero se encuentren en mi futuro. Son sentimientos difíciles, a veces contradictorios, pero que a medida que desaparecen, permiten que el hielo se derrita y el agua que surja alimente con más dulzura sentimientos nuevos, cálidos, como la llegada de la primavera.
Sin embargo ¿Qué pasa con Shinobu? ¿Qué sentimos cuando tenemos ira? Sabemos que Shinobu siempre está enojada, no por su voz, no por su cara o algún ademán, no, es un pequeño instante en que nos lo cuentan; y no directamente ella, no en principio. En su confesión no existe aún un reflejo real de la ira que la envenena, porque sí, la ira es un veneno para otros que nos tomamos nosotros mismos. Eso es Shinobu Kochou.
No por coincidencia su especialidad son los venenos... No, ella es veneno puro, el mismo que utiliza en pequeñas dosis para destruir a otros. Ella no es fuerte, no adquiere poder con el tiempo, son sus venenos los que se hacen más potentes a medida que su ira crece, a medida que es más latente. Igual que en nosotros.
Y ésto, finalmente, es un problema que no muchos entienden con facilidad. Por eso quiero preguntar ¿Si nos tomamos un veneno en pequeñas dosis durante muchos años, qué pasará con nosotros? La respuesta parece ser obvia ¿Verdad? Entonces... ¿Por qué nos sorprende su repentina y frustrante muerte? Tal vez porque nos cuesta entender todo lo que sentir irá conlleva.
Al ser un veneno, la ira no fertiliza ni nos deja un terreno preparado para nuevos sentimientos. Por el contrario, al momento en que la ira desaparece, queda eso, un vacío, una nada, una tierra árida en la que la muerte es lo único que queda. Vacío.
¿Qué habría sido de Shinobu sí hubiera sobrevivido? No habría felicidad en un camino vacío. En cambio, su ira se convirtió en algo que otros no podrían hacer con ella. En efecto, ella bebió cada día una gran cantidad de ira, para que siendo ella el recipiente vivo de la misma, fuera el asesino de su hermana el que se deleitara con el trago completo. Muriendo así la mariposa, destruyendo al origen de su odio con su irónico y doloroso veneno.
Palabras tristes y escritos sin sentido de PandoraHao


Comentarios
Publicar un comentario