El rostro de las personas tristes

Hay algo particular en las personas tristes, sus ojos tienen un brillo diferente, como apagado; el contorno de estos guarda una opacidad morada y pequeñas arrugas se asoman bajo las pestañas
inferiores, como las que se crean en los ojos que se cierran fuertemente. Existe también cansancio en ellos, parecen ser un alma anciana agobiada por los recuerdos, por los momentos, por los fracasos.

¿Por qué es tan representativo esto? ¿Por qué la tristeza se refleja de forma tan vívida en un rostro? Incluso el rostro más hermoso se ve opacado por la sombra de la tristeza, tan pálido, tan envejecido, tan desolado que hasta en los momentos de felicidad está esa sombra dolorosa incrustada en sus facciones. La belleza se pierde y sólo queda el toque distintivo del dolor. En cambio, hay muchos rostros que se jactan de su belleza sin sufrimientos; no hay arrugas, no hay sombras, tampoco señales de esfuerzo alguno, sólo una sonrisa victoriosa de logros que difícilmente son propios, pero esos rostros poco nos interesan a nosotros en este momento, pues, al final, esos rostros son la máscara de un recipiente vacío aparentando ser algo.

Ahora, volviendo a la tristeza en los rostros, también pareciera que esta tristeza nunca se fuera a marchar. Podría compararla con un parásito que se enamora de los rostros y se apodera de ellos hasta sumirlos en las profundidades de la desesperación. ¿Será así? ¿Los rostros tristes pierden su atractivo a causa del dolor que los consume?

Siempre he querido saber si hay forma de salvar un rostro triste, si hay forma de regresarle ese brillo radiante que hace tanto perdió.


Palabras sin sentido de PandoraHao

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