Krabat

No me había percatado de cómo el sol empezó a ponerse. La luz que se filtra por las persianas es muy débil y casi artificial, no podía imaginar que hora era ya. El fijarme en el tiempo permite que deje a un lado las indeseables imágenes de hace un momento, luego te observo a ti, dormido en mis piernas con una, tal vez, absurda profundidad. ¿Cómo es posible que te encuentres dormido en una posición tan incómoda? 
Decido entonces extender mi índice derecho, como señalando a tu mejilla. No sé realmente de dónde provino esa absurda idea, pero parecía, más bien, un impulso; el tonto impulso de apretar tu mejilla con mi dedo, no una ni dos, sino muchas veces. Una extraña sonrisa se genera en mis labios a medida que aprieto tu mejilla, parece que hicieras una mueca diferente y, lo mejor de todo, no te percatas de ello pues estás profundamente dormido.
Estoy a punto de reír fuertemente, sin embargo, el ceño fruncido que veo en tu rostro me sorprende, estás despertando. Asustada, miro de un lado a otro, buscando disimular mi absurda e infantil actuación. En medio de ese afán, puedo ver que el control del televisor se encuentra en la biblioteca a mi izquierda, por lo cual extiendo mi mano para tomarlo y así, atraer la atención al televisor y no a mí. Mi mano izquierda toma torpemente el control, logrando que se resbale de mis manos y golpee tu frente. No pude atrapar el aparato, tampoco distraer la atención y te desperté, mis manos actuaron desesperadas hasta terminar sobre mis labios, buscando inútilmente disimular la terrible vergüenza que me carcome.
Levantas tu rostro fruncido hacia mí, sobando tu frente a causa del golpe, pareces confundido al verme mover los ojos de un lado hacia el otro. Puedo notar que sonríes mientras te levantas, en tanto yo, continúo buscando disimular mi vergüenza apretando mis ojos con mis dedos.

-Was soll ich dich lehren?

Abro los ojos, para observar cómo terminas encima mío, riéndote al ver mis ojos abiertos como platos, como si tuviera miedo. No... no es miedo, es que no quiero que veas las estupideces que en ocasiones se me ocurre hacer. Inflo mis cachetes, los cuales ya se encuentran tinturados de un notable color rojo, e intento articular palabra, pero de mí sólo sale un suspiro y un intento fallido de risa.
Razón por la cual te observo suplicante, esperando que no te enojes en lo que respiro. Muerdo mi labio inferior sonriendo.

-Meister... ich... nur... ich bin des Meisters Ruf gefolgt...

Me miras frunciendo el sueño mientras sonríes. Lo sé, no tiene sentido lo que dije, es sólo que en momentos como éste no soy capaz ser lógica con lo que digo. me gustaría ser como un cuervo, sería mucho más sencillo.
Tú sigues sonriendo, y me das un beso en la frente. ¡Vaya que me siento tonta!



  Palabras sin sentido de PandoraHao

Comentarios

Entradas populares