Schwarzer Schmetterling: Nekrolog

Estoy aferrada a ti, sintiendo como tus brazos me rodean. Me siento avergonzada; nunca imaginé decirte lo que de mi boca salió hace un momento. No quiero que veas mi rostro sonrojado nuevamente, escondido en la tela de tu camisa negra.
Mis ojos se encuentran cerrados, mientras respiro con agitación sintiendo los fuertes latidos de mi corazón, Aspiro profundamente, esperando no quedarme sin aire pronto; es una sensación desgastante. Miro hacia mi derecha y luego hacia la izquierda, guiada por la impresión de sentirme observada... Era sólo mi imaginación. Puede ser por el mareo que siento en éste momento; mis ojos se vuelven a cerrar mientras recargo mi cabeza en tu pecho. 
Tu abrazo lentamente se vuelve más suave, estás decidido a acariciarme nuevamente. Empiezas a pasar las yemas de tus dedos sobre mis desnudos brazos, rozando con suavidad y amabilidad. Con tu mano derecha empiezas a acariciar de la misma forma mi muslo, apretándolo de vez en vez. Yo sigo abrazándote, sintiéndote... es tan extraño, ahora no puedo sentir el embriagante aroma de tu ser. Te aprieto con mayor fuerza, haciendo que mi busto se estruje contra tu pecho. En ese instante, tu tacto empieza a ser más áspero, apretando mi muslo y obligándome a aferrarme con mis piernas a tu cuerpo. Siento cómo besas mi cuello con cuidado, acercándote a mi oído.

-Ich schwebe durch die dunkle Nacht und ein Gefühl ist mir erwacht, ein Gefühl das keiner kennt. Alles leer. Und mein Herz verbrennt.

Tiemblo un instante ante tan extrañas palabras. Intento abrir los ojos para mirarte, pero tus manos aprietan mis brazos con descomunal fuerza; me lastimas. Debido a ello me agito, buscando soltar mis brazos, tengo miedo. Intento gritar, pero mi voz es queda, realmente nula. Siento unas largas uñas clavarse en mis brazos, y aún así no puedo gritar.
Mi respiración es más y más inconstante, me hace sentir más mareada y débil. No hagas ésto, por favor, me duele. Escucho el un aleteo cerca, como si las alas de la muerte vinieran por mi pobre alma. Siento tu mano en mi cuello, apretándolo con atroz dureza; matándome. Te acercas nuevamente a mi oído, sabiendo que no puedo dar más de mí.

-Weisst du nun endlich wer ich bin?

Esa voz, no es tuya, no eres tú. Con la mano que sostiene mi cuello me empuja hacia el sofá, permitiéndome abrir los ojos y recibir finalmente una bocanada, muy necesaria, de aire. Mis ojos se abren finalmente, develando algo nuevo ante mí. ¡Dios! ¿Qué es aquello que está frente a mí? Una criatura cuasi humana, con gran parte de su carne viva al aire, cubierto en algunas partes por una indescriptible cantidad de correas de cuero; su rostro se encuentra deformado por por ganchos que halan de su poca piel, dejando ver la putrefacción de la carne en su mandíbula y sus dientes disgregados, sus ojos se encuentran ocultos por una correa de cuero que le aprieta con sadismo, parece clavada a su rostro. De las correas y su piel se desprenden dos figuras a su espalda, como si fueran las alas destrozadas de una mariposa, llenas de sangre y carne.
Aprieto la tela del sofá, buscando un punto desde el cual impulsarme y retroceder, pero es inútil; estoy atrapada. Se acerca a mí con esa horrible mueca, sonriendo.

-Ich bin der schwarze Schmetterling.

Intento escapar hacia atrás, impulsarme, pero es imposible. Eso está sobre mí; no puedo gritar, sólo un suave gemido, mientras veo cómo esas alas corroídas caen sobre mí. Sólo puedo suspirar.

Mis ojos se abren con brusco suspiro mío. Estoy sentada en el sofá, respirando a una velocidad indescriptible, mientras tú me observas algo asustado, confundido por mi forma de actuar, en tanto yo observo a diestra y siniestra. Creo que estoy pálida, con el incómodo sudor frío recorriendo mi espalda. Sigo teniendo miedo... mis ojos llorosos te observan atemorizados, mientras me lanzo a abrazarte con fuerza, quiero sentirme protegida.


Palabras sin sentido de PandoraHao

Comentarios

Entradas populares