Él secreto para ser una verdadera Dama
Una verdadera dama, una imagen difusa para nuestras mentes. A la mayoría de nosotros nos llega una curiosa imagen de una mujer, venidera de antiguas épocas, sus ropajes son elegantes, generalmente utilizando adornos en la cabeza que cubran ligeramente su rostro. Esta mujer de elegante vestimenta posee diferentes capas de ropa; la interior, la cual no posee sensualidad propia ni adornos; la exterior, la cual resalta su perfecta figura de reloj de arena y su perfecta medida para mezclar colores; finalmente el abrigo, que abundante y elegante refleja un secreto. Además de eso, a ésta 'dama' la acompañan aspectos muy específicos; como demostrar con solo su presencia que se encuentra muy bien acomodada económicamente; posee, además, un lenguaje delicado con ademanes refinados. Su indumentaria y ademanes pueden variar por la época de nuestra imagen, pero siempre mantendrá esa lógica única; nuestra 'dama' puede tener un corsé del siglo XVII o puede tener una camisa de los años 59, pero esas 3 capas y su actitud seguirán existiendo.
Debemos ser conscientes que esta ropa no es lo que genera a una 'dama'. Lo que hace de una mujer, una verdadera dama es, tal vez, un poco más complicado para las mujeres de nuestra época.
Para ser una verdadera dama, se necesita del sumiso silencio de las mujeres para llegar a la perfección de la 'dama'.
Mis lectores, dotados de una especial inteligencia, puede que tengan diferentes opiniones, las cuales podría dividir en dos grupos principales de lectores; las mujeres y los hombres. Los hombres, claramente deben entender a qué me refiero; las mujeres, en cambio (si son defensoras innatas de la 'igualdad' de géneros), pude que tomen una reacción poco favorable ante mis palabras. (Si es así, se agradece a aquellas mujeres, abstenerse de seguir leyendo. No somos tolerantes ante los insultos).
Si queremos entender inicialmente el porqué todo lo que he dicho se conecta, debemos colocar especial atención a la breve explicación que les daré. Estas 'damas' poseen ese adorno que oculta parte de su rostro y ese abrigo que esconde su figura de mujer, una clara muestra de ocultar la naturaleza de ella misma; esconder sus pensamiento, sus sentimientos, sus opiniones, sus desacuerdos y de más. En pocas palabras, toda nuestra dama se encuentra oculta por el silencio, y allí reside su misterio. Claro, todas esas actitudes no pueden llegar a nosotros con una imagen de un sólo segundo; pero en esos detalles físicos descubrimos su personalidad.
El silencio en la mujer, es también su sumisión, la pregunta aquí sería ¿Qué tipo de sumisión? Claro, es una sumisión ante su propio deseo de perfección; de ser la mujer que es deseada y al ser amada, ser ella. La mujer perfecta, es entonces aquella que se reserva en su misterio y en ella misma, la que evita que las acciones precipitadas la lleven a tomar decisiones equivocadas. La que resguarda su ira, su enojo y su tristeza para que éstas, no afecten a sus seres amados o a ella misma. La que no pelea con su amado por una sospecha o muestra su tristeza ante la larga espera. Esa que sin entrar en la vulgaridad, en la sonoridad extrema y en la sexualidad; es sensual, amada y delicada. Toda una dama, para ser amada, respetada y codiciada.
Claro, esos puntos de la existencia de las damas, son las que hacen que la mayoría de mujeres de hoy no lo sean. No sean perfectas. Claro, la rebeldía es lo que hace que muchas se crean perfectas o lo sean, es decisión de ellas, la rebeldía ante la forma de la perfección y los estándares que la forma. La misma búsqueda tonta de una 'igualdad' restándole valor a lo hermoso y delicado de la mujer. Para muchas el problema es el silencio y el misterio, yo me pregunto ¿Es realmente ese el problema?
Palabras sin sentido de PandoraHao


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