Al golpe de la mediocridad.

¡Oh! Maldita mediocridad que nos golpeas con tu sapiencia... La mediocridad nos sigue tan de cerca y se encarga de atraparnos en sus garras cual feroz predador. 

Nos han criado (A latino américa para ser más exacta (A Colombia para ser más precisa)) de una forma tremendamente mediocre. Somos la sombra de unos pésimos (no, no todos, puedo decir que dos he conocido a dos de mis profesores que han sido también mis amigos) educadores los cuales, recreando un circulo vicioso fueron educados por otros pésimos educadores. La pregunta es, si la mediocridad es tan sencilla ¿Por qué nos da tan duro?

Recordemos el primer párrafo (No lo pudieron olvidar tan pronto... ¿o sí? -_-) y analicemos un poco mis absurdas palabras. ¿Cómo es eso que la mediocridad nos persigue? Pues bien, veamos en qué países tercermundistas nos encontramos, hacemos todo de mala gana y en muy contadas ocasiones damos lo mejor de nosotros mismos, recibimos algo más que bien merecido y nos sentimos orgullosos de no hacer algo que tome algo de esfuerzo.

Entonces, cuando damos todo lo que tenemos, hacemos lo mejor que podemos y nos esforzamos al máximo resulta que algo no nos gusta... nuestra "paga" por decirlo así, no está bien distribuida. Hacemos lo mejor que podemos para que al final no sirva en lo absoluto ¿Para qué esforzarnos entonces? Es allí dónde digo que la mediocridad tiene una gran sapiencia al lograr que nuestros esfuerzos rara vez den los frutos que deseamos y nos persigue cuando nos damos cuenta de la cruda realidad.

¿Nos hemos puesto a pensar lo que significa rendirnos ante la mediocridad? Dejamos de lado nuestros sueños y anhelos y nos enfocamos en seguir las ordenes de un sujeto igual o más mediocre que nosotros, teniendo una mejor vida y todo eso... Entonces, cuanto más mediocre eres, más arriba estás en la pirámide social y más injusticias suceden a menudo. No podemos dejar entonces que la mediocridad nos golpee tan de frente y nos subyugue a su voluntad; al principio será duro, al principio la rabia se acumulará en nuestros corazones al darnos cuenta que todo lo que hacemos no sirve. Pero no importa... pregúntense ¿Cuántas veces no nos han pisoteado en nuestra vida? ¿Cuantas veces damos lo mejor de nosotros para nada? Si lo hemos soportado tantas veces ¿Por qué no de nuevo? ¿Por qué no luchar por lo que nos importa? ¿Por qué no reconocer que podemos hacer cosas mucho mejores que las mediocridades a las que nos dedicamos? No dejemos que la mediocridad nos golpee una vez más, seamos nosotros los que le respondamos y olvidemos, por un momento que la mediocridad existe.

Palabras sin sentido de PandoraHao

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