Al tiempo y al deseo
Vemos de forma impotente pasar el tiempo, escuchamos ese click cada segundo que nos indica que estamos un segundo más cerca de la muerte. Me lees con tu voz imaginando cómo sería la mía, pero en realidad lo lees con tu voz porque es lo que sientes. Sientes como de alguna manera te es imposible encajar en ésta sociedad absurda y estúpida, buscas, al igual que yo, la paz donde sea, en lo que mas amas, en lo que adoras; pero el tiempo nos juega malas pasadas... El tiempo corre y nos aleja del pequeño rastro de felicidad que tenemos, dejando así un vacío incesante.
Volvemos entonces a la sociedad, mancillando nuestro orgullo y observando aquello que nos fastidia como si fuera completamente normal. Claro, si para nosotros es normal ver desechos en cualquier lugar sin que posean realmente importancia, pero así es, eso es lo que vemos a nuestro al rededor todos los días, vemos la misma cantidad de materia fecal todos los días y ni nos interesa, pues sabemos que tarde o temprano terminaremos manchados de semejante cosa.
Vendemos nuestro orgullo por una pequeña cantidad de dinero y así tener un poco de lo que creemos necesitamos. No es justo vendernos, no es justo dejar a un lado lo que queremos solo por un poco de la misma cantidad de popo con la que nos encontramos a diario. Si realmente somos diferentes, si realmente nos fastidia la forma en que está dividida la sociedad, la humanidad ¿Por qué hacemos parte de ésto? Es muy simple, porque no podremos escapar de algo que se encuentra por encima de nosotros. Hemos perdido cualquier tipo de dignidad y nuestros deseos son reducidos a simples caprichos, son reducidos a pecados o problemas. Somos animales lo aceptemos o no, tenemos derecho a satisfacer nuestros deseos sin preocuparnos por la mierda que nos rodea; pero hay un gran problema, esa mierda nos carcome vivos, nos hace creer que somos superiores a todo lo que nos rodea...
Venimos de la tierra y a la tierra regresaremos. Deseemos, vivamos, amemos, odiemos, sintamos, gritemos, lloremos, riamos, juguemos, cantemos... hagamos todo lo que esté en nuestras manos para alejarnos de la basura que toca nuestros pies. Sobrepasemos a la humanidad, sobrepasemos su orgullo y recordemos lo que somos. Tal vez nunca logremos librarnos del yugo que pesa en nuestras espaldas, y muy seguramente, aquellos que sintieron mis palabras golpeando como un taladro en sus mentes y corazones, entenderán que un segundo de felicidad es todo lo que necesitamos, un segundo de felicidad nos recuerda que estamos vivos y nos recuerda que también existen otros que sienten nuestro dolor, rabia, tristeza y felicidad.
Volvámonos fuertes, luchemos por la persona que amamos, entreguémonos a nuestros deseos, lloremos al escuchar la voz que nos hace latir el corazón y dejemos a un lado el tiempo. Aunque la mierda nos rodee lleguemos más allá de eso, buscando simplemente nuestro segundo de felicidad que aunque más cerca a la muerte, puede ser lo que mas atesoremos en nuestras vidas.
Palabras sin sentido de PandoraHao

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